Uruguay y las Naciones Unidas

Uruguay nació a la vida independiente como un país con una marcada postura internacionalista. De ello deriva una clara consciencia sobre la necesidad de entender el multilateralismo como un medio para obtener la paz y seguridad internacionales.

Enmarcado en este concepto, desde sus primeros gobiernos, se demostró un fuerte compromiso con las diversas fórmulas y alianzas de defensa para evitar conflictos internacionales. “Desde que tantas alianzas se hicieron para imponer lo arbitrario, bien se podrá en lo porvenir, hacer una para imponer la justicia.” Esta frase empleó el ex Presidente José Batlle y Ordóñez al encabezar la delegación uruguaya en la Conferencia de La Haya de 1907, dando inicio a lo que sería, según algunos historiadores, el comienzo de la era del Uruguay internacional.

A su vez, nació en este momento el germen de un Uruguay comprometido con la paz y la seguridad internacionales, principios estos que regían el accionar de la República y que quedaron claramente demostrados en 1945 cuando Uruguay firmó la Carta de las Naciones Unidas, volviéndose miembro fundador de dicha organización.

En su primera intervención en el marco del Consejo de Seguridad, el Embajador Carlos María Velázquez hizo referencia al compromiso de Uruguay con el multilateralismo. Asimismo, estableció que es una “pretensión legítima” de cualquier Estado miembro participar en dicho cuerpo, como órgano superior de las Naciones Unidas. No obstante, comentaba: “En el caso de mi país gravitan, además, dos motivos: el primero, constituido por lo que no vacilo en llamar una vocación internacional, que tiene raíces muy profundas y que, a mi juicio, es el fruto de su propia experiencia histórica, de una experiencia que le hizo conocer desde muy temprano la necesidad de que el mundo se halle regido de modo efectivo por el ideal de la convivencia pacífica, por el respeto a las reglas de derecho y la moral internacionales. Sin todo lo cual, mientras la clásica razón de Estado siga desempeñando, como sigue, un papel primordial en el juego de las relaciones internacionales, el destino de los países pequeños seguirá siendo venturoso e incierto.”

Las palabras del Embajador Velázquez no hacen más que reflejar el interés de Uruguay y su compromiso hacia el multilateralismo y la defensa colectiva, principalmente para los países pequeños y débiles en términos reales. Este concepto se ve reflejado claramente en la intervención del Dr. Payssé Reyes en el Consejo de Seguridad cuando afirmaba que “Si el mundo se ha dado una organización jurídica, no es admisible que reclamos justos puedan o deban ser consagrados a precio de sangre y de violencia.”